PERDIGUERO DE BURGOS- MAS Y MEJOR.

Perros de Caza ( Julio 2003 )

Por Pedro Álvarez Vélez presidente de la Asociación                  Española del Perro Perdiguero de Burgos.

             Perdiguero de Burgos.

                     Más y mejor

A tenor de los óptimos resultados que estamos obteniendo en esta nueva etapa podemos asegurar que el verdadero problema del perdiguero nunca ha estado en los propios ejemplares de esta raza. Si alguien piensa que se trata de una raza inferior por naturaleza que no da más porque no tiene posibilidades de llegar más lejos en sus funciones y que esas limitaciones le impide formar parte de la primera división de los perros de muestra, que empiece a cambiar el chip. ´

Olvido.

Los perdigueros no han podido nunca decidir su propio destino, los cambios por los que han pasado y se ha visto perjudicada la raza siempre han partido de la mano del hombre. El hombre ha sido quien ha influido negativamente en esa terrible devaluación con la que ha ido subsistiendo la raza durante décadas. En sus inicios fue de una forma indirecta y desagradecida por dejar en el olvido a su más fiel compañero de caza, el perro que lo daba todo por su dueño y un día de caza juntos y no pedía nada a cambio, con una caricia y unas palabras de ánimo tenía más que suficiente para sentirse recompensado al esfuerzo que realizaba por entenderle y adaptarse a su forma de cazar. Qué difícil es encontrar perros que te agradezcan tanto con tan poco, pero como reza el refrán "de fuera vendrán que de casa te echarán" y este dicho popular se convirtió en una realidad para el perdiguero, que sin comerlo ni beberlo se convirtió en la primera víctima de las sucesivas modas caninas por las que ha pasado este país, que no son pocas.  

 

                                                      

Desprestigio.

En la segunda parte, esta vez de una forma mucho más directa, también contó con la inestimable ayuda del hombre, de sus paisanos, para llegar a donde llegó, a la inoperancia y al desprestigio. En este caso fue debido al escaso interés del momento, que contaba con otro orden de prioridades relacionadas con la difícil situación por la que pasaba nuestro país. Se invirtió poco tiempo en la localización, recuperación y estudio de los individuos que quedaban en el campo y aun mantenían intactas sus condiciones cinegéticas/raciales, un tiempo importantísimo que fue aprovechado por otras razas para seguir implantándose en nuestro país y mestizar a un gran número de perdigueros que vieron cómo se diluía su sangre en los aventurados cruces que de forma habitual realizaban los cazadores con otras razas de muestra foráneas, entre las cuales y por orden de prioridades, en cruces, estaba el pointer. Los españoles sucumbieron a las aptitudes de estos hijos de la Gran Bretaña, por su nariz, por su expresividad en la muestra, por su alegría en el trabajo, por su velocidad, en definitiva por su espectacularidad, pero cómo todo hijo de vecino, estos perros también contaban con su parte oscura que preocupaba y mucho a los cazadores de la época. Tenían que luchar y padecer su carácter independiente cada vez que salían a cazar, algo a lo que no estaban acostumbrados a ver en las razas de nuestro país. Hoy en día es fácil o relativamente fácil solucionar este problema, bien de forma personal o bien de forma profesional, o lo adiestramos nosotros o lo llevamos a un adiestrador para conseguir un mayor grado de obediencia, pero entonces no existía esa posibilidad llamada adiestramiento o mejor dicho no estaba al alcance de todos y en contrapartida no se tardó en poner en práctica la solución más extendida entre los cazadores de este país, el mestizaje.                                                                                              

Mestizaje.

El más común era perdiguero de Burgos x pointer con el fin de obtener un resultado más manejable en el campo pero que mantuviera la nariz y la muestra lo más parecida al pointer y si además se conseguía tener la nariz de rastro y la facilidad de cobro del perdiguero pues ¡eurekal! ya tenían el perro ideal para cazar. Eso fue así durante mucho tiempo y qué duda cabe que algún perdipointer saldría de estos cruces que compartiera esa mezcla de condiciones, pero para nosotros fue más lo que se perdió con esta práctica que lo que pudieran ganar sus practicantes. Este "remedio casero" unido a una nefasta aplicación de los principios más esenciales de reproducción y selección de las características a perpetuar en una raza de perros de caza y muestra fue el toque de gracia para los pobres perdigueros que salieron del fuego para meterse en las brasas. Han pagado con creces la incultura cinofila de nuestro país y por mucho que nos pese debemos reconocer que en aquellos tiempos los perdigueros fueron lo que quisieron que fueran los intereses del momento por parte de los criadores de la época centrados única y exclusivamente en llenar sus vitrinas de títulos y campeonatos de belleza de una Real Sociedad Canina a la que no le preocupaba los más mínimo la utilidad de nuestras razas autóctonas, a la vez que también llenaban de perdigueros inútiles sus perreras y de perrillas sus bolsillos, con lo cual el que tenía la fortuna de comprar un perro de esa época y le salía como normalmente salían, no quería saber nunca más de estos perros y no le faltaban razones, la raza ya tenía un nuevo detractor.

Sin entrar en detalles, sin dar nombres y apellidos, sin poner fechas no muy lejanas en algunos casos, incluso actuales según como se mire, este ha sido su pasado y también el de nosotros, porque no olvidemos que este pasado dice mucho y malo de nuestra gestión como tutores de la esencia histórica cinegética de una de las mejores razas de perros de muestra de todos los tiempos.

Mejora de la raza.

La situación ha cambiado. Los perdigueros de hoy son lo que todos los cazadores hemos querido que sean y les aseguro que lo son, son buenos perros de caza en general y son una seria alternativa para el cazador que quiere cazar con un solo perro y que reúna eficacia y polivalencia a la vez, tanto por su adaptabilidad a los diferentes terrenos, climas y especies a cazar como a su carácter, dócil, efectivo, fácil de dominar que entiende muy bien cuál es su función en el monte y cuál la de su dueño, no le disputara las piezas, un trabajador nato que le dejará llegar a las perdices sin tener que correr detrás de su perro tres kilómetros antes.

Adiós a los gritos, a los cabreos, a los nervios, al estrés, a las interminables sesiones de adiestramiento (obediencia), a los collares eléctricos, a las disculpas y a los silbatos que tan fuera de lugar están en el monte. La caza, la de verdad, la de las perdices del terreno ponen al mejor de los cazadores de pluma en situación cada domingo y para disfrutar plenamente de la bravura de las patirrojas necesitamos contar con los servicios de un buen perro de muestra y ese can tiene que nacer, vivir y aprender durante muchas generaciones en idénticas condiciones que su adversario para poder forjar, aplicar y transmitir a su descendencia un sistema de caza natural donde no intervenga ninguno de los elementos que he mencionado anteriormente.

Desde el momento que empezamos con la selección y mejora de la raza nos marcamos un camino y un tiempo para ver los resultados que queríamos obtener. El camino contaba con varias estaciones, todas necesarias a nuestro modo de ver y enfocar este trabajo:

1ª Fundar una Asociación donde pudiéramos estar representados los aficionados al perdiguero de Burgos, donde se trabajara para la raza, que a su vez tuviera un papel activo como entidad en todas sus competencias.

2ª Crear unas Normas Internas de Crianza con el objeto de arbitrar el sistema más racional de mejora cualitativa y cuantitativa, de tal forma que las hembras se castiguen lo menos posible y se corrijan en lo posible los abusos, encaminados únicamente a la producción de cachorros con fines comerciales, descuidando el objetivo prioritario: LA MEJORA DE LA RAZA.

 

NORMAS INTERNAS DE CRIANZA

• Las hembras no podrán cubrirse con edad inferior a los 18 meses.

• Los sementales utilizados (machos y hembras), tienen que haber pasado con la calificación de APTO la prueba de Aptitudes Naturales (PAN) y poseer en vigencia el título de recomendado para la crianza.

• A los 10 años de edad, dejarán de ser utilizados como sementales de la Asociación.

• La perra criará todos' los cachorros que para (si retiramos alguno, no sabríamos si hemos quitado el mejor), ayudaremos a la madre con una sobrealimentación, con lactancia suplementaria o con nodriza para los cachorros llegado el caso.

• Las hembras que hayan criado un determinado celo, bajo ningún concepto pueden ser cubiertas en el celo siguiente y se dejará al menos un celo libre entre parto y parto.

• En el momento del comienzo del celo de la hembra y cuando corresponda a un celo en que se pueda cubrir, el propietario de la Perra establecerá contacto con la Dirección de Cría de la Asociación, donde le informarán de los machos más adecuados para servir a su hembra, y de estos, cuáles son los más próximos a su lugar de residencia.

• Un cachorro por camada, independientemente de su sexo, será cedido gratuitamente a la Asociación, que lo entregará al Fondo de Compensación para reponer las eliminaciones de otro perdiguero.

• La edad mínima de entrega de los cachorros ha de ser de dos meses y medio encontrándose previamente inscritos en el Registro Genealógico de la Asociación (RGPPB), tatuados y con todas las vacunas exigidas para su edad.

• La garantía del cachorro será de un mes. Durante este tiempo, el responsable directo de los problemas de salud, tales como muerte por parásitos o de inmunidad por falta de alguna vacuna, etc., será el criador. • A partir de este tiempo y para problemas congénitos (miedo a los tiros, displasia de cadera, etc., la responsabilidad recaerá sobre la Asociación.

• Los problemas relacionados con el comportamiento del perdiguero que no sean congénitos y sí adquiridos debido a una mala o inadecuada iniciativa al tiro, socialización, etc., no tendrá derecho al Fondo de Compensación.

• No se descambiará ningún perdiguero si antes no ha pasado por alguna de nuestras pruebas donde podamos analizar el problema.

• La prueba de displasia de cadera se realizará a partir del año de edad, después de presentarse en alguna Prueba de la Asociación y si se apreciase dificultad en las extremidades posteriores.

• Debemos procurar de hacer socio al propietario de cada uno de los perdigueros que vendamos.

• Todos aquellos socios que dispongan de perdigueros en venta, deben comunicarlo a la Asociación para incluidos en la información que damos a los aficionados.

• Ningún perdiguero de la Asociación se puede cruzar con otro perdiguero que no pertenezca a ella, salvo que haya pasado alguna de las pruebas que nosotros realizamos y se obtenga el Recomendado para la Crianza.

• Estas normas tienen 23 años de existencia y son de obligado cumplimiento para todos sus socios, con ellas se ha estado trabajando todo este tiempo con el fin de establecer un orden de prioridades para los perdigueros y sus propietarios. Tanto es así que hoy en día no encontraríamos ningún socio que pusiera en duda su necesidad y su eficacia.

 

Fondo de Compensación. Inscripción de Camadas. Compensaciones de Salto.

En este caso no enumeraré los puntos de cada uno de estos tres pilares por no alargar excesivamente este artículo, pero sí diré que son claros y contundentes para que nadie que entre en la ASOCIACION se confunda de dónde está y para lo que está.

La situación ha cambiado. Los perdigueros de hoy son lo que todos los cazadores hemos querido que sean. Buenos perros de caza en general y una seria alternativa para el cazador que quiere cazar con un solo perro que reúna eficacia y polivalencia, tanto por su adaptabilidad a los diferentes terrenos, climas y especies a cazar como por su carácter.