VIRTUDES, DEFECTOS Y HÁBITOS DE CAZA.

Artículo publicado en la revista Perros de Caza en Diciembre de 1991.

VIRTUDES, DEFECTOS Y HABITOS DE CAZA.

El perdiguero de Burgos es el único perro de muestra español que durante años lleva ocupando un lugar en el amplio espectro de razas caninas que al cazador se nos ofrece, excepción hecha del pachón navarro que ahora se intenta recuperar.

CUANDO uno de nosotros se decide por un perro se fundamenta en numerosas razones, pero es imprescindible que exista un “flechazo" a primera vista.

Yo hace años me encapriché del perdiguero de Burgos ¿por qué? No lo sé, su aspecto fisico, su mirada. Tenía un magnetismo especial aquel primer perro que vi en Pontevedra en el año 1978, se llamaba “Zipo»: al mirarlo te remontabas muchos años atrás. Pensé: «ésta es mi raza este es mi perro».

Pero me faltaba saber lo más importante: “¿cazan o no cazan?". La pregunta, por simple, no deja de ser fundamental. Por ello empecé a informarme, viajar, hablar con unos y con otros, y sobre todo a escuchar.

Enseguida vi que esta raza levanta pasiones, teniendo grandes admiradores y detractores. También descubrí que posee una amplia leyenda. Se puede decir que es un perro de otra época y esto, que podría ser su mejor tarjeta de presentación, increíblemente se ha vuelto contra él, y a continuación explico en qué fundamento esta afirmación.

Evolución

La palabra clave es «EVOLUCION". Actualmente la caza no es como antiguamente,!as perdices no aguantan como antaño, existen otras modalidades cinegéticas que al cazador contemporáneo le son muy atractivas y desea tener un perro que se adapte a ellas. Por ello se demandan perros muy rápidos, de mucho nervio, muy «autómatas", si se me permite usar este término, que sean capaces de «programarse" mediante adiestramiento adecuado y dar un resultado espectacular en pruebas de gran búsqueda y concursos de caza. El perdiguero de Burgos, basándome en mi experiencia como cazador y veterinario, nunca podrá llegar a igualar a estas razas de creación más moderna que han sido seleccionadas ya para otro tipo de caza al que se practicaba hace muchos años. Y me atrevo a afirmarlo por que tanto las características físicas como psíquicas de este perro le hacen totalmente distinto e incomparable a cualquier otra raza. Sobre todo carece de la velocidad necesaria, pero lo que es peor, es capaz de desarrollar una «inteligencia" propia que impide una correcta «programación" para ser competitivo en esta nueva caza a la que nos vemos abocados. Esta creo que es la razón por la cual no goza de mayor implantación entre los cazadores. Pero lo que es su peor defecto se convierte en su mejor virtud y la más apreciada para el cazador medio español, el que sale a cazar todos los domingos con la única pretensión de abatir una o dos piezas, el que no puede permitirse el pagar cotos caros con abundancia de piezas, es decir, el más parecido al cazador de hace tantos años, un cazador que mataba para comer y no se podía permitir el lujo de tener perros egoístas que cazaran para sí mismo y que carecieran de inteligencia natural para formar un buen equipo con su dueño, perros que se alargaran en exceso de forma que levantaran las piezas fuera del alcance del arma, perros que hicieran perder la paciencia y la voz.

Cualidades

Pues yo os puedo asegurar que el perdiguero de Burgas reúne la casi totalidad de cualidades que este cazador modesto necesita:

-El perdiguero de burgas es un cazador inteligente que se complementa a la perfección con su dueño, por el cual siente verdadera pasión.

-No es un perro que cace con cualquiera ni que tampoco recorra toda la mano. El siempre lacea por delante de su mano a una distancia entre 15 a 30 metros, en zig-zag.

-Suele ir de menos a más a lo largo de la jornada, dadas sus características de fondista.

-No desperdicia ni un átomo de energía, sólo se emplea cuando recibe emanaciones de caza. Por ello suele tener aparentes altibajos a lo largo de la jornada. No es como otros perros que conozco que correrían igual en un monte que en un campo de fútbol.

-Tampoco hace ascos a la maleza del monte bajo español, con carrasca y matas grandes, haciendo muestra fuera de ellos y entrando a por la pieza con prestancia.

-Resiste muy bien el frío y come cualquier cosa.

-Duro de patas, se aspea poco.

-Su muestra es sobria, no muy larga a la pieza, y a veces sorprende con alguna postura muy espectacular. La muestra a perdiz no es muy frecuente salvo cuando ésta ya se aplasta después de varios vuelos.

-Le gusta mucho el «pelo», siendo muy fino para la liebre.

-El cobro es su gran virtud, con una boca muy «blanda», incluso no suele rematar las piezas heridas.

-Pendiente siempre del cazador, constantemente vuelve su mirada para ver dónde se encuentra éste, a veces incluso de forma casi desesperante. Su forma de cazar es muy típica, con la cabeza oscilante a media altura, la mayoría con la cola inmóvil hasta que reciben emanaciones de caza. Realizan preciosos quiebros y cambios de dirección cuando levantan la nariz y reciben «vientos». Su velocidad es bastante más rápida de lo que la mayoría piensa; hay que olvidarse de esos perdigueros babosos y pellejudos que van junto al dueño andando en el sentido literal de la palabra. Ese es el perro que muchos identifican con el perdiguero y con toda la razón del mundo, pues es el que habíamos heredado: un perro amastinado, con 50 kilogramos de peso, linfático, rodeado de moscas y, eso sí, campeón de España de belleza. Pero hombre,¿cómo la madre naturaleza va a dotar de esos «fabulosos» atributos a un perro de caza, que tiene que ser listo, despierto, intuitivo, resistente para cazar ocho o diez horas sin parar?

Espero que los señores jueces de «La Canina» aprendan pronto este «insignificante» matiz, para que así no equivoquen más al cazador. El perdiguero de Burgos es un perro de caza, de trabajo; no confundan ustedes características físicas con defectos acusados en grado superlativo. No se necesita perder mucho tiempo en su adiestramiento, pues su forma de cazar es innata, siempre a tiro.

 

Defectos

Entre los defectos que yo veo en el perdiguero destacaría los siguientes:

-Poca resistencia al calor, a pesar de lo que dice su leyenda de ser muy resistente y de beber poca agua. En los rastrojos de las dos Castillas, durante la media veda, necesita refrescarse con bastante frecuencia en las regueras, cosa lógica si tenemos en cuenta su alzada y pesor mayor al de la mayoría de las otras razas.

-Tardío en «romper» a cazar; puede desesperar a cualquiera que no conozca a fondo esta raza y entre en comparaciones con otras. Su primer año se puede dar por perdido.

-«Cabezón» como él solo, se hace el sordo con una gran facilidad. No se le debe dar nunca el mando de las operaciones, pues puede ser difícil volver a recuperarlo.

-Desarrolla un sentido especial para conocer cuando se trata de caza salvaje o de caza sembrada procedente de granja, lo que hace que baje mucho su rendimiento en concursos de caza. He comprobado que, salvo excepciones honrosas, a los perdigueros no les estimula este tipo de animales y apenas se esfuerzan. El que quiere ver cómo cazan de verdad que vaya al monte con ellos, pues de otra forma se llevaría una falsa imagen.

-Baja su rendimiento en presencia de perros desconocidos. Por ello en los concursos de caza por parejas no terminan de centrarse. Estoy convencido que no es un problema de adiestramiento, sino un problema de idiosincrasia, a pesar de lo que algunos jueces puedan opinar.

-Cuando lleva las perdices apeonando delante es muy brusco en su aproximación a ellas. Sería deseable que fuera haciendo muestra y guiando.

-En la caza de acuáticas no encuentro uniformidad. He visto perdigueros entrar en agua helada y a otros saltar por no pisar un charco en verano.

En fin, he intentado resumir la forma de cazar de esta gran raza española. Yo la recomendaría a aquéllos que quisieran dar a la caza un toque de romanticismo, pero que no cometan el error de comparar con otros perros que hubieran tenido. El perdiguero de Burgas es otra cosa, otra historia, no se parece a ningún otro perro, no es ni mejor ni peor, sino distinto.                                                   Un saludo para todos y buena caza.

                                                                                                         Francisco Javier Horcajada

                                                                                 ( Club de Amigos del Perro Perdiguero de Burgos )