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   Cazando, Criando, Seleccionando y Mejorando la Raza del Perdiguero de Burgos desde 1986

Características del Perdiguero de Burgos por Alberto Tovar de la Fuente

Artículo publicado en Diciembre de 1984 en la revista “El Mundo del Perro”.

 

Características clásicas del Perdiguero de Burgos.

 Por Alberto Tovar de la Fuente.

   

Asistimos a un momento de auge del Perdiguero Burgalés. La proliferación de aficionados a la raza y el incremento en la actividad de cría pueden llegar a ser frustrantes si en el fondo de esta afición flota un sentimiento de ignorancia. Para describirnos al clásico Perdiguero que hoy se pretende ensalzar, nadie, mejor que un experto criador, conocedor de tradiciones y voces populares que configuran la esencia del perro Perdiguero. Don Alberto Tovar sigue dedicándose hoy a la cría del Perdiguero de Burgos. Es nieto del primer cazador burgalés que tuvo Perdigueros. Es un entusiasta defensor de la mejora purista de la raza. Su abierto talante y su experiencia le configuran como esencial consulta en cuanto a cómo debe ser el Perdiguero de siempre. El escrito que hoy presentamos tiene un alto valor testimonial, pues son muy raros los textos legados por los criadores tradicionales de la raza. 

Mucho se comenta, poco se ha escrito, y la mayoría de Ias veces no muy acertadamente, sobre el tan famoso perro de caza. Queriendo añadir mis conocimiento sobre esta raza a tan polémico tema, debo hacer constar que en mi familia fue mi difunto abuelo (q.e.p.d.) quien tuvo, allá por el año 1910 ó 1912 una pareja de las primeras (macho y hembra) de Perdigueros de Burgos, pues en España escaseaban mucho, ya que se dice a título de rumor, pues yo no lo he podido comprobar que con motivo de la primera guerra mundial los alemanes se llevaron muchos y muy buenos ejemplares. 

A partir de aquella primera pareja, y allá por el año 1918, cedió dos parejas a su buen amigo Manolo Izquierdo, el cual conservó, incluso seleccionó la raza; motivo por el que en el año 1921 fue nombrado delegado de la Canina para Burgos y su provincia. La verdad es que, entre los cazadores de mi familia, siempre se ha cultivado dicha raza, y el que suscribe siempre se ha encontrado liado con los Perdigueros de Burgos.

 

Conocí los primitivos Perdigueros, que, a decir verdad, son ahora más bonitos pues sin perder sus principales características, se han ido eliminando aquellos defectos que tenían y que ahora no gustarían, como por ejemplo: eran ensillados la mayoría; de pupilas excesivamente caídas -parecía que no podían ver, de abundante baba que estando sentados algunas veces casi les llegaba al suelo, y que, al sacudir la cabeza, la desparramaban por todo el contorno, cosa que resultaba algo repugnante.

 

Estos defectos se fueron corrigiendo mediante una selección natural, formada por la eliminación de los de ejemplares cuyas características paso a describir:

 

Aspecto general 

Los Perdigueros de Burgos son ejemplares de aspecto tranquilo, muy inteligentes, de dulce mirada, pero que llegada la hora de enfadarse, debido a su tamaño, pelo y musculatura, son animales temidos por otras razas de perros.

 

CABEZA 

Constituye en esta raza, junto con su pelo, el punto vital donde se demuestra más la pureza de raza. 

Tiene que ser de una longitud apreciable, sin que su occipital sea redondo como una bola, ni tampoco excesivamente estrecho. 

 

    

Debe ser desde el hueso occipital hasta la trufa de la nariz, sin hundimiento o stop acentuado debajo de los ojos. Es decir, vista desde un lateral, debe ser similar a la cabeza del congrio; es aconsejable que en su frente tenga una mancha de color blanco.

 

Sus mandíbulas serán fuertes y la boca ha de estar bien nivelada, sin prognatismo ninguna de sus mandíbulas.

Sus labios deben ser abundantemente grandes, de forma que el superior caerá sobre el inferior, sobrepasándole como dos o tres centímetros aproximadamente, siendo un poco más corto hacia la punta del morro.

Su trufa deberá ser de color marrón oscuro.

SUS OREJAS.

Tienen que ser largas, de forma que sin tirar de ellas podamos unirlas sin sobrepasar, en la trufa, de la nariz. El nacimiento ha de ser en línea horizontal a la altura del ojo; nunca superior. No tienen que ser planas y han de ser rizadas, semejantes a una hoja de lechuga de las llamadas «oreja de mula». No deben acabar muy redondas, ni en punta, sino más bien un poco redondeadas y deben tapar, estando el animal en posición sentado, el orificio del oído. Deben permanecer inmóviles y no evitarlas en los sobresaltos que reciba el animal.

Su contextura ha de ser fina y dúctil.

LOS OJOS

El iris de los ojos será de color marrón oscuro, color avellana, siendo un defecto el iris claro. 

LOS PARPADOS

Deberán mostrar un poco de su conjuntiva, lo cual les da una característica de su raza, siendo un defecto aquellos párpados inferiores que muestran casi toda su conjuntiva, dando la sensación de que los tienen caídos.

CUELLO

Su cuello es de longitud normal, fuerte, bien musculado y con suficiente papada o balbuquejo.

CUERPO

Su línea debe ser prácticamente horizontal desde la cruz hasta la grupa, constituyendo un defecto aquellos en los que se encuentre su lomo ensillado o los que tengan grupa más alta. El pecho ha de ser amplio y la terminación del esternón' lo más redondo posible.

El esternón debe ser corrido, sin que llegue a pronunciarse demasiado como en otras razas.

El cuerpo no debe ser excesivamente largo, pues así evitaremos un andar feo y desgarbado que presentan algunos animales.

 

 

 EL RABO

Cuanto más grueso sea el rabo más se adapta a la pureza de la raza, debiendo desecharse aquellos animales cuyo rabo sea fino.

En esta raza nacen con el rabo entero y antes de que abran los ojos (a los ocho o diez días) es aconsejable su corte, calculando lo que puede desarrollar el perro para que a la edad adulta no sobrepase los 35 centímetros.

EXTREMIDADES 

Los remos delanteros tienen que ser rectos, fuertes (no muy gruesos) y bien aplomados, procurando que tenga el animal una adecuada alimentación, para que no se venza de las cuartillas. 

Los pies o pezuñas deben ser recogidos lo más posible, de forma que puedan asemejarse al pisar de gato. Los perros que pisan marcando una extensa huella, aparte de constituir defecto en raza, es una tara para la caza, ya que se suelen aspear y cansar en seguida.

Las uñas tienen que ser de color marrón muy oscuro. 

Los remos traseros deberán estar igualmente bien alineados con el cuerpo del animal, sin inclinación alguna, bien hacia fuera o hacia dentro.

CAPA

La capa única del Perdiguero de Burgos ha de ser grisácea (color romero) mosqueada, con manchas más o menos grandes de color hígado.

PELO

Debemos prestar muchísima atención al pelo, ya que es uno de los principales indicios que nos demuestra su pureza de raza. Este ha de ser fuerte y áspero, especialmente por el lomo, desde el cuello al rabo.

El perro con pelo fino no responde a la raza y debemos desecharlo.

 

 

ALTURA 

La altura en un macho Perdiguero adulto (de dos años en adelante) deberá estar entre los 60 y 65 centímetros. La altura en una hembra, también en edad adulta (dos años en adelante) oscilará entre los 55 ó 65 centímetros.

PESO

El peso de un perro Perdiguero en edad adulta y normalmente alimentado oscila entre los 40 a 45 kg en el marcho y 35 a 40 kg en la hembra.

Una de las características del perro Perdiguero es la segregación que efectúan sus glándulas salivares motivo por el que conserva siempre su boca húmeda y no tiene que apretar la caza en esos días de calor y en cazadores con poca agua. Su forma de cazar es siempre al trote, aproximadamente a la misma velocidad, dosificando su esfuerzo y venteando con la cabeza alta.

Al tener cerca la pieza, su parada la hace alargando su cuello, con la cabeza a la altura de su cuerpo, siendo en la mayoría de los casos su rabo el que adopta una posición vertical.

CARÁCTER

Digno y bonachón en su vida normal y muy valiente a la hora de enfrentarse a sus enemigos.

Y ahora, para terminar, voy a enumerar los principales defectos que existen en la actualidad entre los perros que se crían.

Cabeza con depresión frontal o stop.

Defectos de la cabeza en general

Orejas nacidas muy-arriba, no plegadas o rizadas, poco labio y cráneo redondo y grueso.

Ojos claros (su iris), rabo fino, pelo fino y coloraciones anaranjadas en sus extremidades, fuegos en sus carrilleras y dobles ojos.

Remos delanteros abiertos hacia fuera o excesivamente cerrados; los vencidos en las muñecas (cuartillas), los que pisan excesivamente palmeros y su huella es amplia, los que presentan uñas blancas o alguna mancha blanca en la trufa y, por último, los que son mefos o picones, así como los que se cierran de corvejones pisando tipo vaca y los que su esternón es tipo galgo.

Alberto Tovar. 

Comentario personal al artículo de Alberto Tovar.

Desde que se escribió este artículo a 1984 a 2 fecha de hoy 2020 han pasado 36 años en los que se ha trabajado por parte de aficionados y agrupaciones en la selección y mejora del perdigueros de Burgos con resultados bien diferentes según se juzgue a un tipo u otro de perdiguero, en general todos han mejorado con respecto a los perdigueros de los 80 y que menos después de 36 años pero el perdiguero no puede quedarse en esta situación de “mejoría transitoria” se debe rematar el trabajo que queda pendiente en la raza como son los parpados inferiores cerrados, la líneas dorsales rectas, extremidades delanteras paralelas y traseras fuertes.

En trabajo lo mismo, se ha de apostar por los perdigueros más activos en la búsqueda, con muestra más firme, nariz al aire de primer orden y duros en el campo con rendimientos constantes en una jornada de caza.

Se ha de homogeneizar la raza por los máximos nunca por los mínimos.

 

Pedro Álvarez.                          

 

 

 

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