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   Cazando, Criando, Seleccionando y Mejorando la Raza del Perdiguero de Burgos desde 1986

EL PERDIGUERO DE BURGOS DECADA DE LOS 80.

Este es un artículo publicado en la década de los 80 en la sección de Perros de Caza, desconozco el autor y el nombre de la publicación.

El perdiguero de Burgos.

Se trata de una de las razas más antiguas de perros de muestra y que además ha dado origen, en parte, a otras razas europeas de prestigio. Tiene un andar sosegado, trote lento y una búsqueda muy minuciosa.                       

El perdiguero de Burgos surge del cruce del antiguo perro de perdices ibérico y el sabueso español.

                                                                   

                                                

                                                 

Existen numerosas citas de autores cinegéticos antiguos que hacen referencia al perro de perdices ibérico, antecesor de nuestro perdiguero de Burgos. Ya en el año 1644, Alonso Martínez del Espinar, en su libro Arte de Ballestería y Montería dice así: «De mucho gusto es para el cazador ver las diligencias que hace un perro para hallarlas (se refiere a las perdices). Es el perdiguero animal de grandísimo trabajo y de un aliento y una agilidad tan grandes, que desde la mañana hasta la noche no deja de correr, y hay algunos tan ligeros que parece que vuelan por encima de la tierra. Cuando el perro es diestro, en topando aquellas aves, multiplica sus diligencias hasta quedar de muestra». Del antiguo perro de perdices ibérico, llamado también perro de punta o pachón, surgieron tres tipos distintos: el perdiguero de Burgos, el pachón navarro y el perdiguero portugués. Además numerosas razas extranjeras han tenido como base para su creación al perro de punta español (perro apuntador, que apunta hacia la caza con su hocico). Precisamente la más notable de entre ellas ha sido el pointer (el que señala, en inglés), perro de reconocidas cualidades cinegéticas.                                                                                         

Cómo surge.

El perdiguero de Burgos es el resultado, por tanto, del cruce entre estos perros de perdices y los sabuesos españoles, raza esta última que aún perdura en nuestros días. El perdiguero de Burgos ha heredado de los primeros la disposición al venteo, el instinto de la muestra y la predisposición al cobro. Del sabueso español, ha heredado la afición al pelo y a la caza mayor, su predisposición al rastreo y a dar la voz, y el índice cráneo-facial divergente. Este influjo del sabueso ha hecho que algunos perdigueros hayan perdido el instinto de muestra.

Frente: abovedada, Pecho: ancho y profundo, Manto: blanco con manchas marrones, marrón con manchas blancas, Altura en la cruz: macho: 65-75 cm.

El perdiguero de Burgos no es una raza creada conscientemente por una persona o por un grupo de personas que pretendieran ese fin, sino que se ha ido decantando muy poco a poco, como fruto del transcurso de los siglos y del aislamiento geográfico que propició un cierto grado de consanguinidad. Se trata de un requisito indispensable, este último, para la fijación de los caracteres físicos y psíquicos. En la conformación física y en las aptitudes del perdiguero burgalés actual han influido varias circunstancias además del aislamiento geográfico motivado por la dificultad de las comunicaciones y, por supuesto, los genes de los pachones y sabuesos que sirvieron para su creación. Tales factores son la alimentación, el tipo de terreno donde se le ha utilizado para cazar y la consanguinidad. El cuerpo es fuerte, de gran envergadura, pecho ancho y espalda recta.

 

Morfología.

El cuerpo del perdiguero burgalés es fuerte, de gran envergadura, pecho ancho y profundo, espalda recta y extremidades dotadas de una poderosa musculatura.

La cabeza es voluminosa, ancha, con la frente abovedada y la cresta occipital poco pronunciada; de perfil perfectamente marcado desde el hocico hasta el cráneo y sin stop (depresión nasa-frontal suave).

La cabeza en su conjunto resulta impresionante por su considerable tamaño.

Los ojos tienen una mirada triste, afectuosa e inteligente. Están muy bien protegidos por un arco supraciliar prominente y su color es oscuro. El hocico es recto, de morro cuadrado ybelfos abundantes pero sin excesos. Las orejas, de nacimiento alto, grandes, largas y replegadas hacia atrás, flexible y muy suave al tacto, terminan en punta con los bordes redondeados. El cuello es fuerte, redondo y bien, proporcionado al tamaño del animal. Forma ligeros pliegues en la papada, que debe existir pero sin ser excesiva. El pecho es ancho y profundo, de una amplitud notable. La caja torácica es fuerte y las costillas son redondeadas. Esta característica permite una gran capacidad pulmonar y otorga el espacio necesario para el buen funcionamiento del corazón y de los pulmones, lo que constituye la base de su proverbial resistencia.

El lomo es convexo y corto, muy fuerte y musculoso, siendo precisamente la causa de la lentitud de este animal. La grupa es redondeada, baja y larga. El rabo es grueso en su nacimiento y va afinándose paulatinamente hasta la punta. Debe ser cortado a un tercio de su longitud cuando son recién nacidos.

Las patas son sólidas y musculosas, con jarretes fuertes y paralelos, y no inclinados hacia adentro (corvejones de vaca). Los muslos son anchos y bien musculados. Los pies deben de ser cortos y redondos (pies de gato).Los dedos son redondeados, con uñas fuertes y oscuras.

El manto puede ser: de fondo blanco con manchas de color marrón hígado, de fondo blanco atruchado (numerosas manchas pequeñas distribuidas por todo el cuerpo), de marrón hígado, de fondo marrón hígado con manchas blancas y de fondo marrón hígado atruchado de blanco. Los machos miden de 65 a 75 cm en la cruz, siendo las hembras algo menores de talla. El peso oscila entre los 25 y los 30 kg en los machos y algo menos en las hembras.

Sin embargo, en la actualidad algunos perdigueros suelen adolecer de algunos problemas corporales.

 

 

 

 

La conservación de la raza.

En España se funda en 1911 la Real Sociedad Central para el Fomento de las Razas Caninas en España. En ese momento las dos variedades de perros de muestra que existían en España, pachones navarros y perdigueros burgaleses, corren suertes bien distintas. Mientras a los pachones no se les reconoce como raza pura, se estima que sí existe un número suficiente de perdigueros como para garantizar la perpetuación de la raza y son reconocidos como tal raza pura.

La guerra civil originó la momentánea desaparición del libro genealógico (Libro de Orígenes Español); sin embargo, los perdigueros se siguieron criando igualmente. Desgraciadamente el período de discontinuidad del L.O.E. (1933-1946) no permitió relacionar los orígenes de los perros inscritos tras la guerra civil con sus antepasados anteriores a ésta. Tras la guerra, los principales criadores de la raza seguían estando en la provincia de Burgos, circunstancia que se sigue dando hoy en día.

     El cuerpo es fuerte, de gran envergadura, pecho ancho y espalda recta.

Además de los criadores particulares, se llevaron a cabo dos tentativas de cría de la raza a cargo de instituciones públicas. La primera partió de la Dirección General de Ganadería, que creo un centro de recría en Valdepeñas.

Posteriormente el Instituto para la Conservación de la Naturaleza ( Icona ) puso en marcha otro centro similar en la provincia de Toledo. Ambas iniciativas se saldaron con bastante más pena que gloria.

El Perdiguero en la caza.

Un buen perdiguero de Burgos tiene el andar sosegado, trote lento, portando la cabeza a la altura del dorso. Su búsqueda no es mecánica, sino que mira con minuciosidad matas, arroyos y cualquier emplazamiento querencioso para la caza. Al percibir rastros de ésta no desdeña bajar el hocico desentrañarlos. Cuando capta los efluvios de la caza ralentiza la búsqueda, adoptando una actitud extremadamente cautelosa. Precisa tomarse su tiempo para reflexionar sobre la procedencia de la emanación. Cuando la ha localizado su muestra es firme y su guía es suave y sin precipitación. En el cobro es sumamente tenaz, no dando nunca una pieza por perdida. Entrega la presa a su dueño con boca blanda, sin estropeada lo más mínimo. Su sangre de sabueso le lleva a tener una especial predilección por el pelo, pero jamás a dar la voz.

La gran capacidad pulmonar del perdiguero constituye la base de su proverbial resistencia.

 

El Perdiguero actual.

La cría del perdiguero de Burgos, especialmente tras nuestra última guerra civil, ha estado en bastantes casos en manos de personas imbuidas de una notable afición pero de conocimientos cinotécnicos más bien escasos. Se ha criado en consanguinidad excesiva y, además, mal empleada. Es subido que la consanguinidad y el retemple son los instrumentos con que cuenta el criador para llevar a cabo su tarea de creación y mejora de las razas de animales. Ambas herramientas son eficaces si se emplean con tino.

Desgraciadamente en el caso del perdiguero la consanguinidad se ha empleado mal y desaforadamente. Esto dio lugar a que, entre los años cincuenta y principios de los setenta, se criaran perros muy pesados, con cabezas masivas, belfos y papadas descomunales, ectropiones caídos, ensillados, osamentas débiles, corvejones de vaca, etc. En el aspecto funcional eran, en su mayoría, prácticamente inútiles para la caza: linfáticos, sin afición, de escasa o nula nariz, sin instinto de muestra, etc. En vista de estos problemas hubo algunos criadores que intentaron resolverlos mediante retemples. En algún caso se recurrió al braco francés petit , también llamado braco francés tipo Pirineos. La idea era buena, porque el tronco de ambas razas es evidentemente común; además, este braco francés es una de las razas de bracos venatoriamente más efectivas. Efectivamente, de este modo se consiguieron buenos perros para cazar perdices: más ligeros, con mayor resistencia, muestra mucho más firme y nariz muy superior a la de los perdigueros puros. Sin embargo este retemple no ha tenido impacto en la raza debido a la honradez excesiva del criador, que explicaba a todo el mundo cual el origen de sus perros, pero no los inscribía en el LOE.

De modo completamente diferente obro otro criador que viéndose obligado al retemple, no lo declaró públicamente. En ese caso el retemple se hizo con braco alemán, opción menos ortodoxa pero más práctica por lo que respecta a la mejora de la raza. Es evidente que una raza con importantes defectos como es actualmente la del perdiguero de Burgos no resulta fácil de recuperar.

 

 

Un perro muy viajero.

Cuándo y cómo nació el perdiguero de Burgos es una cuestión de difícil respuesta. Lo que sí se puede aventurar, por su morfología, es que junto con el braco italiano y el spinone es una de las razas más antiguas de perros de muestra. De cualquier modo, sí parece claro que a principios del siglo XIX ya existía como tal raza: se dispone de documentación de origen alemán que prueba que durante las guerras napoleónicas fue exportada a Alemania a través de los expedicionarios de la Legión Gúelfa. Estos perdigueros llevados a Alemania sirvieron para crear el braco alemán, que no es más que unhíbrido de perdiguero de Burgas y pointer. Sin embargo, ésta no fue la primera ocasión en la que los perdigueros de Burgos cruzaron los Pirineos. Mucho antes de que los cazadores alemanes alistados en la Legión Güelfa se fijaran en ellos y los llevaran a su país, nuestros perdigueros ya habían llegado a Francia, más concretamente a las regiones del Bearn, País Vasco francés, Landas, etc. Allí tiene su origen una raza muy similar a nuestro perdiguero: el braco francés, que es la más antigua de las numerosas variedades de bracos con que cuenta nuestro vecino del norte.

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